
Qué es el diálogo interno y cómo influye en tu vida
Hay una conversación que tienes todos los días contigo misma. No se oye en voz alta, pero influye muchísimo en cómo te sientes, en las decisiones que tomas… y también en todo lo que vas dejando para después. Es tu diálogo interno.
A veces aparece de forma muy sutil. Por ejemplo, esa pequeña duda justo antes de hablar en una reunión.
Otras veces es mucho más directo:
“Esto no te va a salir bien”,
“Seguro que los demás saben más que tú”,
“Mejor no lo intentes”.
Y claro… poco a poco ese diálogo va marcando cómo actúas.
Por qué el diálogo interno puede afectar a tu autoestima
"La emoción cambia, y también la forma de actuar"
Qué son los pensamientos automáticos
El diálogo interno funciona un poco como un filtro a través del que interpretas lo que ocurre. Muchas veces esas frases que te dices aparecen tan rápido que ni siquiera te planteas si son verdad o no.
En psicología se llaman pensamientos automáticos.
Aparecen sin esfuerzo, suenan muy convincentes… y con el tiempo pueden influir en tu autoestima, en tu motivación y en la confianza que tienes en ti misma.
Muchas veces, además, ese diálogo no nació hoy.
Se ha ido formando con los años:
- con experiencias pasadas,
- con mensajes que escuchaste muchas veces,
- con comparaciones,
- o con exigencias que has ido interiorizando.
Igual que aprendemos un idioma escuchándolo durante años, también aprendemos una forma de hablarnos. Y luego la repetimos.
Formas en que el diálogo interno puede limitarte
Cuando ese diálogo interno empieza a limitarte, suele aparecer de tres formas bastante comunes.
Catastrofismo
Imaginar automáticamente el peor escenario posible.
Generalización
Convertir un error puntual en una etiqueta permanente. Algo como: “Siempre me pasa lo mismo”.
Autoexigencia extrema
Sentir que, hagas lo que hagas, nunca es suficiente.
Cuando estos patrones se repiten mucho, es fácil que aparezcan la inseguridad, la procrastinación o incluso que evites intentar ciertas cosas.
No porque no tengas capacidad.
Sino porque la forma en la que te hablas reduce tu confianza para actuar. <sup>2</sup>
Cómo empezar a cambiar tu diálogo interno
La buena noticia es que el diálogo interno no es algo fijo. Los pensamientos se pueden identificar, cuestionar y reformular.
No se trata de obligarte a pensar en positivo todo el tiempo ni de repetir frases irreales. Se trata de encontrar formas de pensar más equilibradas y más ajustadas a la realidad.<sup>3</sup>
Por ejemplo, cambiar:
“Nunca hago nada bien”
por algo como:
“Esto no ha salido como esperaba. ¿Qué puedo hacer diferente la próxima vez?”
"Puede parecer un cambio pequeño, pero modifica la emoción… y también la forma en la que actúas."
Tomar conciencia del diálogo interno
Muchas veces el mayor freno no está en la falta de capacidad. Está en cómo te hablas justo cuando estás intentando avanzar.
Por eso tomar conciencia de ese diálogo interno es un primer paso muy importante.4
Una pregunta sencilla que puede ayudarte es esta:
¿Le hablaría así a alguien que quiero?
Si sientes que tu diálogo interno te genera bloqueo, inseguridad constante o malestar emocional, aprender a gestionarlo puede marcar una gran diferencia en tu bienestar.
«Porque la forma en la que te hablas no solo describe quién eres, también influye mucho en quién puedes llegar a ser.»
Referencias
1 Mayo Clinic. Pensamientos negativos y salud mental. https://www.mayoclinic.org/es
2 Consejo General de la Psicología de España. Psicología cognitiva. https://www.cop.es
3 Beck, A. T. Terapia Cognitiva y Trastornos Emocionales (base teórica TCC).
4 Lydia Cintas. https://lydiacintas.com/servicios-psicologicos/#autoestimabaja
